SEDE AHRCC

“[…] El simple estar como despojo y desnudez no sería tolerable, si no lo sostuviese un cierto afán de lo absoluto. Este da consistencia al estar y es lo que torna milagrosa la vida del indígena o la del habitante anónimo de la gran ciudad. El estar es la instalación en el hábitat real de la casa, el paisaje, el trabajo, la ciudad o lo que fuera. …”

Rodolfo Gunter Kusch.

Al entrecruzarnos por la calle Tucumán, distraído o no, el transeúnte puede perderse por la mixtura porteña. La mezcla de estilos, la argamasa de épocas variadas, el enredo del centro porteño, los autos apurados, los colectivos de línea. El ruido. Gentes. Comercios. Estos y tantos otros folclores de cercanía que desorientan a quien no sepa darle “domicilio” al sitio.

Es en esa indagación, en la búsqueda de pertenencia a esa identidad Latinoamericana, donde nace este proyecto. Los senti-pensares que nos atravesaron ante la falta/ausencia de aire, de espacios verdes, de momentos reflexivos y de un icono local, nos llevaron a la conformación de nuestras respuestas ante la cuestión del “por-para /que” de este edificio.

En una entrevista Eladio Dieste declara: “A mi me parece que en una ciudad o una región, en el fondo expresan plásticamente lo que esa región o esa comunidad es; …cuando una abertura da sobre un paisaje que no tiene ningún interés… entonces hay que pensar en función del clima, en función de una imaginación compleja de la vivienda humana, de que es lo que está haciendo ese hombre que vive dentro de esa casa. Imaginarlo con toda complejidad y riqueza y proceder en consecuencia, eso es lo que nos va a llevar a una arquitectura que va a tener su acento original, porque la sociedad nuestra es bastante original, es original porque la naturaleza es distinta, porque el clima aparentemente es igual, pero no lo es, en el fondo hay una cierta cosa en América que de alguna manera nos marca, y expresa esa relación entre el hombre y la naturaleza”.

Latinoamérica es territorio, es vegetación, es tierra de sus más diversos colores, es paisaje, es bosque y es suelo. Ese valioso, colorido y alegre solar se levanta de la tierra a los muros. Es la posibilidad de eregir el horizonte pampeano en vertical y disfrutar de mirar el suelo sobre el suelo.
Construir en la ciudad hoy es un desafío que debe ser atendido con mucha responsabilidad, dando respuestas al dataísmo incuestionable:

– En 2030, el 60% de la población mundial vivirá en ciudades .
– Las ciudades ya consumen
el 75% de los recursos naturales y son responsables de mas del 70% de las emisiones globales de CO2 .
–
Las emisiones acumuladas de CO2 , junto con las de metano y otros gases de efecto invernadero, determinan el calentamiento global del planeta , que es la causa del derretimiento de los glaciares, la pérdida de biodiversidad y el aumento creciente del nivel de los océanos.
Los bosques y los
árboles absorben casi el 40% de las emisiones de combustibles fósiles producidas en gran medida por nuestras ciudades cada año.
– Las hojas y raíces de un árbol maduro absorben CO2 mediante la fotosíntesis y ayudan a reducir los contaminantes presentes en el aire (responsables de un porcentaje muy alto de enfermedades respiratorias y muertes prematuras).
– si un solo árbol puede aportar beneficios notables a la ciudad y a sus habitantes, un bosque o
un bosque urbano puede ser una ayuda extraordinaria para mejorar la calidad de salud y vida en una ciudad.

El aumento de bosques y árboles en las ciudades del mundo puede ayudar a absorber
CO2, reducir drásticamente la contaminación , el consumo de energía y el efecto “isla de calor urbana” , mejorar la biodiversidad de las especies vivas y hacer que las ciudades sean más seguras, agradables y saludables.

En Base a estas y algunas otras premisas nace nuestra propuesta:

“¿Como se incorpora a la materialidad de la historia la materialidad de los sueños? “
Vicente. Zito Lema.

Implantación:

El edificio busca la mejor forma de relacionarse con su entorno inmediato, dotándole de un nuevo icono referencial a la manzana y a la ciudad, ya que en toda la cuadra no se deja entrever ni un solo árbol como así también escasean en sus alrededores. Por eso, se buscó liberar la mayor cantidad de suelo absorvente (dentro de los “posible” del código) para colaborar con el cuidado medio ambiental, puesto que la manzana se encuentra hastiada por la sequedad de su suelo, ocupado en su totalidad con nulos espacios verdes.

El edificio se apoya sobre su medianera más consolidada y alta. Respetando los patios laterales de su otro eje medianero, auxiliando de esta manera a dejar una huella urbana más amplia, ventilada, verde, iluminada y abierta. Es por ello que el proyecto busca ser una pieza urbana que le devuelva la vida e identidad a la cuadra, sirviendo de “respiradero” urbano y logrando un nuevo “domicilio” tanto para sus habitantes como para los transeúntes.

Tal y como afirmaba Dieste, tanto en su relación más próxima con los linderos como por los ruidos, smog e inclemencias climáticas el edificio genera una fachada ventilada y retirada sirviendo de fuelle boscoso a la calle para sus usuarios.
Se proyecta una PB con altura y media, lo que genera una profunda relación con el peatón que pasará a dialogar con la fachada en primer instancia, atravesando el patio intermedio y pudiendo rematar en un oasis

verde que se plantea en el fondo del lote. De esta manera, se genera un recorrido de experiencias a quienes lo atraviesen, y a su vez, podrá favorecer a una ciudad más abierta e integrada.

EL EDIFICIO

Creemos que tanto hoteles, restaurantes, confiterías y cafés, tienen en común el disfrute, descanso, encuentros y reuniones de todo tipo. Por eso, se propuso un edificio que incentive el diálogo, entendido a este desde su implantación y relación con el entorno a lo más íntimo de los encuentros casuales y el disfrute. Pensamos que los tiempos que nos atraviesan son fundamentales para fomentar el contacto humano. Por ello, el edificio elimina los “pasillos”, transformando cada sector en lugares abiertos y dinámicos. Donde los limites se expanden.

La planta baja se integra con el subsuelo como así también con el jardín, y este se vincula con la expansión del auditorio. El edificio busca la integración en corte. Donde su patio central hace a las veces de fuelle entre los diferentes espacios que fluyen en una fachada de doble y simple altura según su uso. Esto permite un edificio totalmente ventilado, donde la ventilación cruzada y el asoleamiento juegan un papel fundamental.

El carácter del edificio tiene una respuesta medioambiental que busca romper con la lógica actual y común de los edificios de oficinas, en los cuales, todas sus fachadas son de muros cortina sin dar una respuesta lógica. En este caso, se remplaza dicho muro cortina de vidrio por una fachada ventilada de ladrillo con árboles de hojas caducas de especies nativas y un muro doble con aislación, en su fachada sur con aperturas estratégicas, como así también, el remplazo del típico núcleo central opaco con un atrio central abierto con vegetación que distribuye los espacios.

Funcionalidad.

Proponemos un edificio dinámico en el cual se reinterpretan los modos actuales de trabajo, fomentando los encuentros casuales como así también los organizados. Para lograr dicha búsqueda, el edificio genera un núcleo lateral el cual engloba todos los servicios y circulaciones verticales. Tal operación, nos permite la flexibilidad de todas las plantas, programas y quehaceres del hábitat laboral cotidiano; en un contacto constante con la vegetación colindante de los patios auxiliares y el retiro con el jardín de fondo.

En planta baja, la sala de exposiciones se vincula al sum generando amplios espacios flexibles y de mayor carácter pudiendo variar su uso a lo largo del tiempo. Este espacio se fusiona con el fondo/jardin en un degrade vegetativo que va escalonando hasta el remate de la L.O del terreno. Las visuales del contrafrente permiten el alterado funcionamiento del paraje exterior con los acontecimientos del auditorio y los patios principales.

Materialidad

La mano que mira el ojo que toca. “…Normalmente no nos damos cuenta de que existe una experiencia táctil inconsciente inevitablemente oculta en la visión. Cuando miramos, el ojo toca y, antes de ver un objeto, ya lo hemos tocado y hemos juzgado su peso, su temperatura y su textura superficial. El ojo y la mano colaboran constantemente; el ojo lleva a la mano a grandes distancias, y la mano informa al ojo en la escala íntima”. JuhaniPallasma.

Podríamos decir que se genera una relación táctil con el edificio desde su percepción, sintiendo al mirar el ladrillo, como así también el hormigón y su fundamental vegetaciónn. El hombre proyecta y construye, pieza por pieza, su propio hábitat, y el ladrillo es, desde siempre, uno de los materiales que con este fin ha utilizado recurrentemente. Estar frente a un enorme cerramiento de ladrillos equivale también a enfrentarse con la multitud de manos que lo levantaron. Cada ladrillo contiene impreso en su cuerpo las dimensiones de la mano y las de la tierra; las que, eventualmente, le han dado su forma al fabricarlo, y las manos del obrero que, inevitablemente, ha debido manipularlo para colocarlo en su sitio. La artesanía de la construcción tiene en el ladrillo un saber seminal que nos atrapa en su rigurosa textura. Es esta tierra trasformada en ladrillo, lo que nos lleva a elevar la horizontalidad de la pampa en vertical. Nuestra elección del ladrillo tiene sus fundamentos sustentables por su comportamiento térmico, acústico y de regulación de la humedad ambiente, como así también, por su envejecimiento, facilidad de reparación y de reposición, y a su elevada resistencia mecánica.

Mantenimiento

El proyecto contempla la utilización de materiales sustentables de bajo contenido energético que provengan de materiales recicaldos, y que se encuentran disponibles en el mercado local, disminuyendo así el transporte y su consecuente emisión de CO2. El edificio no requiere de mano de obra especializada para su normal mantenimiento, ni para limpieza de sus fachadas.

Se propone la utilización del ladrillo por su gran capacidad de envejecimiento y su fácil reposición. Para la terraza y cubiertas verdes se utilizará leca plástica, fabricada a partir del reciclaje de residuos plásticos como agregado grueso en los contrapisos y como material de drenaje en las terrazas verdes. Todos los materiales seleccionados son de alta calidad, durabilidad y bajo mantenimiento. Por lo tanto, la tecnología a utilizar no implicará un costo de mantenimiento elevado.

Se prevé la recirculación del agua de lluvia, como su ralentización para ser utilizada para riego de toda la vegetación del edificio. La flora del proyecto es una parte fundamental del envejecimiento del edificio, creciendo a lo largo de los años, dotando al proyecto de una constante mutación y cambio.
De esta manera se logra un edificio de muy bajo costo de mantenimiento y un óptimo envejecimiento.

Energia

Con el objetivo de reducir el consumo de electricidad de red se prevé la instalación de paneles fotovoltaicos, a fin de generar electricidad para los espacios exteriores y áreas comunes. Además, se prevé la instalación de termotanques solares para la colaboración de generación de agua caliente sanitaria. Con el objetivo de reducir el consumo de agua potable se realizará la recolección de agua de lluvia para su utilización en riego y limpieza, como así también dispositivos sanitarios que colaboren al consumo hídrico del edificio.

El proyecto garantiza la iluminación natural y calidad ambiental de los espacios interiores, de transición y exteriores. Como así también su natural ventilación.
Como complemento de la iluminación natural se incorpora un sistema de iluminación eficiente con lámparas LED. Con el objetivo de limitar la contaminación lumínica, se instalará un sistema con sensores de movimiento en áreas comunes y durante la noche se reducirá la intensidad del sistema de iluminación en áreas exteriores.

“Sobre tus mesas que nunca preguntan lloré una tarde el primer desengaño, nací a las penas,
bebí mis años
y me entregué sin luchar.
En tu mezcla milagrosa
De sabihondos y suicidas
Yo aprendí filosofía, dados, timba
Y la poesía cruel de no pensar más en mí.” Edmundo Rivero.